¿Alguna vez os habéis preguntado por qué todo acaba? Las buenas rachas, las malas..., las relaciones, las amistades..., la vida en general. He llegado a una conclusión y es que no quiero ver más "punto y final" en cada bache en mi camino. Mi nombre es Génesis y a partir de hoy seré el "puntos suspensivos" de mi propia historia.
domingo, 12 de junio de 2016
Y la perdió.
Llamaba desde una distancia lejana su nombre a susurros, con la esperanza de que no se diera cuenta de que en aquel momento estaba desesperado. Desesperado por volver a ella, o más bien porque ella volviera a él. Ella se escapaba de sus manos y ya no había vuelta atrás. Los días se hacían largos y las noches eternas. Pasaba el tiempo, y eran las veinticuatro horas del día las que se pasaba pensando en ella. En su sonrisa. En su aroma. En su risueña sonrisa. En sus marcados hoyuelos. En sus borderías. En sus celos. En sus ojos. En su cabello. Sin darse cuenta, llegó a amar de ella incluso de lo que siempre se quejaba, porque eso era lo que la hacía especial. Eso era, lo que a él le pilló tanto, que fuese tan diferente a lo que él creía que siempre le había gustado. De un momento a otro se convirtió en lo más especial para él, en su tesoro. Y así como un pirata que intentó adueñarse de el tesoro, alguien más listo lo robó ante el, delante de sus narices. Porque fue tonto, porque creyó que nadie lo encontraría, porque creía que era el único que sabía de él. Pero las cosas cambian, y las oportunidades se agotan y, cuando menos te lo esperas, puedes llegar a perder lo que más te importa.
Me seguirás amando durante el resto de tu vida.
— A veces desearía no haberte conocido. Desearía no haberme enamorado de ti, desearía no haber estado desquiciada por no saber cómo aguantar aquel amor no correspondido, por todas las noches que lloré por tu culpa cuando pensaba que de seguro estabas con otra, y... ¡Agh, realmente me irritas!
Él se paró frente a ella y con un suave movimiento limpió con sus pulgares las lágrimas que bajaban por sus mejillas.
— ¿Realmente te irrito yo o es simplemente el hecho de que no puedes olvidarme el que te tiene loca, Lena? Reconócelo y deja de hacerte la dura porque tanto yo como tú, sabemos que estamos hechos el uno para el otro y que por más veces que nos alejemos, nos volvemos a acercar pero esta vez, aunque no me lo permitas, pienso estar a tu lado durante el resto de incontables días que el destino quiera.
Ella tragó miedosa.
— ¿Y si te digo que ya no eres tú la persona a la que amo y que he encontrado a alguien que es mejor que tú?
Él la miró y con una mano rodeó su cintura atrayéndola hacia él bruscamente, mientras que con la otra levantaba su mentón para que sus ojos se clavaran en los suyos.
— Puede que hayas encontrado a alguien mejor que yo, eso es posible. –Su aliento hacía que se estremeciera. Las piernas le temblaban y sentía calambres por todo el cuerpo. –Pero es imposible que esa persona te haga sentir lo que yo te he hecho sentir. Tú corazón me pertenece desde el momento en que nos conocimos, sabes que no amarás a nadie lo mucho que me amas a mí, Elena.
— ¿Amas? Es amabas, pasado. Ya no siento nada por ti. – Ni ella misma se creía esas palabras. Claro, que él menos.
Él sonrío de lado.
— Da igual cuál use. Amabas, en pasado; Amas, en presente; O amarás en futuro. Porque aunque intentes sustituirme con alguien más, siempre será a mí a quien ames, aunque creas que me odias, lo único que verdaderamente odias es el deseo de odiarme por el hecho de que en realidad me amas.
miércoles, 1 de junio de 2016
Mañana.
Necesitamos que de vez en cuando alguna piedra nos bloquee el camino, que nos obstruya, que nos detenga. Necesitamos que nos pare el paso parta evitar que cometamos uno de los mayores errores de nuestras vidas. Solo cuando te tropiezas, te caes y reflexionas, es cuando te das cuenta de la realidad y las vendas se desatan dejandote ver la verdad. La mente quiere una cosa, el corazón otra... ¿Cómo hacer para saber qué es lo que queremos en verdad? ¿Cómo hacer que nuestra mente y alma estén de acuerdo en el mismo deseo? Hace unos días, pensaba que todo lo que en mi mundo cabía era la fotoografía, que soñaba con hacer retratos a niños recién nacidos, a princesas vestidas de blanco para comulgar en la comunión, a parejas que pronto se darían el "sí, quiero" delante de todos sus seres queridos... Pero, he descubierto que eso no me llena, que necesito algo más, que quiero seguir para adelante sin pensar en nada más que no sea lo que siempre me ha motivado, lo que hago día tras día.
El dibujo. El tatuaje.
El dibujo. El tatuaje.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
