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martes, 9 de febrero de 2016

Un nuevo comienzo.

Hay veces que un simplemente necesitas un respiro, un desvío que tomar en tu camino de vida diaria para romper la rutina de siempre. Acabas cansandote de todo. Las mismas personas, el mismo lugar, las mismas conversaciones aburridas de siempre y las mismas falsedades que cada día van aumentando.
Hay veces que simplemente te cuestionas, ¿es este mi camino a seguir? Quieres libertad, quieres poder hacer las cosas que siempre has querido y nunca te han dejado, quieres amar y ser amado, quieres vivir superando tus expectativas y las de todo el mundo, quieres ser tú misma.
Ahora, es el momento. Es nuestro tiempo, nuestra era y lo más importante... es nuestra propia vida.
Busqué en mi corazón una razón para dejarlo todo, y en vez de encontrar una, descubrí cientos. No era sólo yo quien quería cambiar de vida, mi corazón también lo estaba esperando.
Era hora. Ya no temeré más a el futuro. Sé, que hay que vivir lo que más inesperado puede ser.
El presente.

domingo, 7 de febrero de 2016

¿Qué puedo hacer?

¿Y qué quieres que haga si ya no hay vuelta atrás? Hace tiempo que no sé qué me pasa, te veo y sonrió...
Se me agita el corazón y late hasta el punto de creer que me moriría...
Me sonrojo hasta tal punto que me arden las mejillas. Explícame de una vez que me ocurre. ¿Por qué siento que todo mi estómago esta repleto de mariposas batiendo sus alas cuando me sonríes? Hay veces que creo que estoy enferma, que necesito ayuda y que no puedo seguir así.
Le pregunté a mi corazón, y no me contestó.
Le pregunté a mi mente, pero estaba en blanco.
Le pregunté a mi Internet, y saltaron los plomos.
Tal vez mi pregunta no tenía que buscarla, tal vez, ya había encontrado la respuesta sin darme cuenta. Se me había olvidado preguntarme a mi misma, y eso hice.
Pensé en tí, en mente y alma, y de mis labios salieron solas las palabras: "Estoy enamorada".

¿Aceptas tener mi corazón a cambio del tuyo?

Era oscuro, misterioso y algo atrayente. Desde la primera vez que lo vio lo sabía, aquel aura de superioridad la atraía. Pero no era de extrañar, desde pequeña le había atraído el peligro, y ese chico no era tal vez peligroso, pero algo en ella sabía que si aceptaba... sólo traería nuevos baches en su vida. Se tropezaría con varios obstáculos que seguro la harían querer abandonar. Pero no podía rechazarlo. Su corazón no se lo permitía.

¿Por qué? Fácil.

Allí, delante de ella estaba la persona de la que se había enamorado y, por primera vez sintió calor en su corazón con el simple murmullo de un "te quiero" salido de sus labios.

Ella lo quería.
Él la amaba.

Ambos, querían ser parte de la vida del otro.

Ella lo miró fijamente, y acarició sus perfectos pómulos.
Él no esperó ni un segundo una vez que sintió la suave caricia de sus manos sobre su piel, y la besó.
Ella no se movió. Aceptó. Quería saber que ocurriría, quería... desafiar al destino y demostrarle que a veces, el amor más peligroso es el más verdadero.

jueves, 4 de febrero de 2016

Te recordaré, pero eso no significa que no vaya a pasar página...

Hay veces que todo cambia, que tú cambias solo por el bien de otra persona. Te das cuenta de ello cuando te pasas horas, minutos e incluso segundos pensando en ella.
¿Cómo estará,
¿Dónde?
¿Con quién?
¿Me echará de menos?
¿Estará pensando en mí, tal vez?
A veces creemos, otras deseamos y, otras nos ilusionamos.
Nos enganchamos demasiado a esa persona, peor de que se tratase de alguna adicción Nos vuelve esclavos de ella.
Con cada palabra, con cada mensaje, sonrisa, mirada... Hacen que las mariposas revoloteen a la vez todas en nuestro estómago.
Pensamos que todo va a ir bien, y sin darnos cuenta de ello, caemos en la peor droga existente.
El amor.
Y como toda adicción, es fácil entrar, pero siempre es complicado el camino.
Impotencia. Dolor. Angustia. Tristeza.
Felicidad. Alegría. Celos. Miedo.
No hay cosa que más cambie a una persona que el amor, el sentimiento que te hace querer mejorar por esa persona...
A veces ganas, a veces pierdes. Pero cuando te enamoras de la persona equivocada, puede que se esté permitido llorar, porque duele. Pero, es obligatorio levantar la cabeza, pasar página y comenzar una nueva historia, nunca se sabe cuando las mejores partes están a punto de comenzar.

¿Te quiero?

Ella era la tonta de siempre. Se había confiado demasiado creyendo que todo volvería a ser como antes, como el agua del río a su cauce. Las cosas habían cambiado y ella no quería darse cuenta. No podía admitir que alguien tuviese más control sobre sí misma que ella misma.
Recordaba la primera vez que le gustó aquel muchacho en su juventud. Aquel amor de dos días, inmaduro y desconfiado. Recibió tanto daño que encerró el sentimiento que gobernaba y atormentaba a su corazón con recuerdos en una caja invisible llamada "destrucción".
Tras eso ella se volvió fría y distante. Forzaba sonrisas en mejillas en las cuáles en lugar de hoyuelos deberían estar cayendo lágrimas contenidas. Sin sentimientos y con cero emociones creía haberse vuelto más fuerte,pero no era así, al contrario. Se había vuelto más vulnerable sin ella saberlo. Hasta que alguien hizo que se diese cuenta de ello.
Un día, alguien tocó a su puerta dispuesto a hacerla feliz y ella la abrió confiada de que se rendiría tras ver que el muro que había levantado era demasiado alto y ancho para que lograse pasarlo. Pero se equivocaba.
Aquel chico conseguía siempre superar sus expectativas. Por primera vez después de un tiempo había logrado sonreír de corazón, notando el calor que invadían sus mejillas al ver que él le sonreía de vuelta. Sin darse cuenta, algo volvió a revolverse en su interior. Aquella caja que encerraba su más mayor miedo y dolor empezaba a sacudirse.
Y con miedo de que la historia volviese a repetirse huyó. A pesar de haberse separado, seguía pasando las noches en vela, seguía leyendo las antiguas conversaciones que duraban hasta la madrugada y seguía intentando olvidar aquello que nunca podría. No a la primera persona que creyó amar, sino a la primera persona que amó siendo nada que le aportaba todo.


Toc, toc.

Ella era ingenua, inocente y enamoradiza. Realmente no sabía nada de la vida, pero ella creía que lo sabía todo.
Siempre le pasaba lo mismo. Se enamoraba, creía, se ilusionaba, jugaban con ella, sufría, caía, se levantaba de nuevo y volvía a comenzar la continua cadena. Hasta que se hartó. Se dio por vencida en la creencia del amor.
Pero a veces por más que lo evites, el amor te persigue, te encuentra, cuando menos te lo esperas y con quién menos pensabas que llegaría a ser.
Correspondido o no, duele de igual forma.
Ella no quería sufrir de nuevo. Se dijo a si misma que la próxima flecha que intentase lanzarle aquel pequeño con pañales, la partiría en dos. Pero ambos, tanto su corazón como ella, sabían que no era verdad.
Caería de nuevo ante el poder más destructivo.
Tenía dos opciones. Intentarlo de nuevo o mirar hacia adelante.
Convencida, escogió la segunda, sin siquiera despedirse, arrepintiendose día tras día de no haberle dicho "te quiero".
Porque, por más veces que lo negase y no quisiera admitirlo, se quedó con las ganas de saber lo que pudo ser y no fue. Y que al final, nunca podría librarse de ese sentimiento, ya que, como dicen... "El amor siempre llama dos veces".